Cómo criar sin gritos cuando estás al límite
Criar sin gritos no es perfección, es regulación
La crianza sin gritos no significa nunca sentir enojo, nunca cansarte o nunca llegar al límite. Significa aprender a sostener esas emociones sin descargarlas en tus hijos.
Este camino no se trata de ser perfecto. Se trata de ser consciente, de reconocer tus límites antes de cruzarlos y de reparar cuando falles.
Porque vas a fallar. Y está bien. Lo importante es volver, una y otra vez, al vínculo.
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